LOS COLORES DEL CONCEPTO
0000Perfectamente iluminado en el mejor lugar de su estudio, el pintor abstracto ha situado un cuadro hiperrealista que reproduce la cruz de madera de su propio bastidor. Sin duda es su mejor obra, la que más le costó acabar. Pero sólo entienden su significado quienes, creyéndolo colgado cara a la pared, vuelven el cuadro y sufren la prevista ilusión de encontrarse ante un lienzo sin reverso (o con doble envés), visible sólo desde atrás. Releen entonces, sonrientes, la placa en su base, que lo titula: "Retrato de la nada".
SALVA CON BESOS
0000Aquella borrascosa tarde se cubrió de un agua sobre todo bermellón, pero también con tonos color canela, naranja, rosa pálido y no tan pálido; granate, violeta, castaño sin purpurina… y con. En fin, que el atardecer nos tiñó las calles de una lluvia de multitud de matices que ni sé nombrar; todos profundamente carnales, eso sí.
0000Se ocultaba la explicación tras las ráfagas de agujeros que taladraban las nubes. Siguiendo aquel rastro sobre el antes gris cielo encontramos a la pintora, que aún continuaba disparando su ametralladora, sembrando de casquillos de pintalabios el suelo.
LA EVASIÓN
0000Imitando la maraña del voluble pensamiento humano y coordinado con las mareas, que eran el motor y alimento de su maquinaria oculta, el infinito laberinto variaba cada noche su única ruta hacia la libertad alzando muros y separando los antiguos en una danza solo aparentemente caótica. Así, Dédalo, había conseguido satisfacer la orden de su antiguo señor: "Álzame una prisión de la que ni tú mismo con toda tu astucia lograras escapar".
0000—Padre —desesperó su hijo ya la tercera noche de reclusión—, cada amanecer somos nuevamente el centro de este enredo… No saldremos nunca.
0000—No llores hijo —le calmó Dédalo y sostenía la primera pluma entre sus dedos—, hay salidas para todas las tiranías de este mundo, incluidas las de la razón. Siempre podremos… —Miró el cielo— …soñar.
".. ..... ........."
0000Cuando la mujer invisible se cansaba de la tortura de sus zapatos de tacón sobre el ardiente asfalto, de aquel traje de látex diseñado para imitar la piel y camuflar su perfecto camuflaje; cuando se cansaba del frenesí de la oficina y del asedio de su jefe, que no dejaba de hostigarla; cuando se cansaba de los continuos atascos, aglomeraciones, colas y demás tedios urbanos; y cuando, en fin, se hastiaba de la ciudad y su cotidiana impostura, acudía a la playa y junto con lentillas, pestañas postizas y demás accesorios se desvestía su máscara, la piel artificial que la recubría por entero.
0000Luego, sin importarle su turbulencia, se sumergía gozosa en el mar, que ronroneaba complacido; y las medusas, únicas criaturas capaces de reconocerla, solían seguirla extasiadas; extasiadas y celosas de aquella soberbia desnudez suya tan completa, tan diáfana y divina, tan íntima y naturalmente acariciada.
EN MÉDIUM
0000No encontró manera de superar su dislexia, que la obligaba a enredar, no ya una o dos palabras, sino textos enteros. De modo tan tortuoso y hermético acabó escribiendo que ni ella misma entendía sus escritos.
0000Aquella noche en la feria, el médium entró en trance incluso antes de que ella hiciera pregunta alguna, y poseído por el espíritu de algún difunto la abrazó emocionado. En ese instante no ella pero sí su mano comenzó a responder a la caricia. Tomó un lápiz allí mismo y escribió en estado de enajenación completa, sin pensar, pero con letra perfectamente legible: "¡Querido, por fin te encuentro!".
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